sábado, 27 de abril de 2013
FLAN DE CAFE
Si queréis hacer un postre rápido esta es una buena receta. Es un flan con mucho sabor que se sale del típico flan de vainilla. Probarlo y ya veréis...
Ingredientes
1 sobre de flan Royal
1 litro de leche
3 sobres de Nescafé classic (descafeinado mejor)
Azúcar para el caramelo
Galletas tostadas de forma rectangular
1 paquete de nata líquida si se quiere.
Cómo se hace
Primero se hace un riquísimo caramelo casero, normal, como el de toda la vida, bien quemadito. A mí, como me gusta mucho, pongo el fondo de la sartén bien lleno de azúcar, para que salga bastante.
Después se baña el molde que vayamos a utilizar para el flan, empezando por las paredes.
En una cacerola ponemos el litro de leche a cocer o mitad leche, mitad nata líquida, según los gustos. Cuando empiece a hervir añadimos el sobre de flan siguiendo las instrucciones del paquete y cocinamos a fuego lento sin dejar de remover con unas varillas, para que no se pegue. Lo tendremos así hasta que vuelva a hervir y entonces añadiremos los tres sobres de café en polvo y volvemos a mover bastante para que se integre bien y no queden grumos.
Hay que probarlo para ajustar ahora el azúcar y eliminar el amargor del café. El contenido del sobre de flan es bastante dulce pero, aún así, yo añadí 4 cucharaditas más de azúcar.
Tal como está, hirviendo, lo volcamos sobre el molde donde teníamos el caramelo y lo dejamos enfriar.
Cuando este cuajado y medio frío lo tapamos con un papel film para que no se seque mucho la primera capa y lo metemos a la nevera un par de horas.
Los más golosos también pueden colocar encima unas galletas para que se queden empapaditas de flan y sirvan de base al desmoldar.
Facílímo y muy rico...
jueves, 25 de abril de 2013
AL PAN PAN
Ahora sí que sí, voy mejorando en esto de hacer pan y a la vista está con esta chulísima foto donde se ve una barra gordita y una especie de trenza. No digo aún que sea la receta definitiva, porque seguro que la iré mejorando. Pero aquí la cuelgo para quien se atreva.
Ingredientes:
-500 grs. de harina de trigo
-250 ml de agua tibia
-10 grs. de levadura fresca comprada en panadería
-1 cucharita y 1/2 de sal
-1/2 cucharita de azúcar
-Harina para espolvorear
-Mezcla de hierbas provenzales
Forma de hacer magia:
Digo forma de hacer magia porque realmente me pareció que el pan se formaba solo, como por arte de magia, al mezclar los ingredientes.
Explico los trucos:
Primeramente hay que tener levadura fresca de panadería, que es muy barata y la venden en casi todas las panaderías sin ningún problema.
Es como una pasta gomosa de olor ácido que te la sacan de la nevera, que es donde la debes conservar, aunque si vas a tardar en usarla también se puede congelar.
Calentamos el agua de manera que quede tan solo tibia, sin quemar. Apartamos media taza y desmenuzamos ahí la levadura junto con la media cucharadita de azúcar. Dejamos reposar 10 minutos y vemos cómo la levadura se activa como si fuera una cosa viva...que lo es.
Después ponemos en un bol la mitad de la harina, con la sal y todo el agua. Revolvemos un poco y le añadimos la taza con la levadura, que ya habrá reposado. En seguida se ve cómo la levadura se expande por la mezcla y va cogiendo toda la harina.
A partir de aquí es cuestión de tacto porque la masa, como por arte de magia, te dice cuanta harina quiere.
Vas añadiendo de la mitad que te quedaba y llega un momento que la masa ya está hecha, suave y elástica, aunque no pegajosa. Y ya está, lo ves cuando no admite más. A mi me sobro bastante harina del medio kilo.
Si se quiere hacer más cantidad habrá que echar más agua, teniendo siempre en cuenta que son 10 grs. de levadura por cada kilo de harina, aunque ya digo que a mi harina me sobró.
Se amasa bien durante unos diez minutos y luego se pone en un bol pintado suavemente con aceite, para que no se pegue. Ahí se deja una hora u hora y media, para que leude bien.
Cuando ha doblado su volumen se pasa a la mesa enharinada y se desgasifica. (Está como muy esponjosa y se baja en este segundo amasado). No hace falta trabajarla mucho, apenas 1 minuto ó 2, aprovechamos para mezclar con la masa el sésamos, las hierbas provenzales, las pipas de girasol, o lo que hayamos elegido, y se le da la forma deseada.
Yo hice una barrita de picos con cortes profundos hechos con un cuchillo bien afilado.
Con la otra mitad de la masa hice 2 bolas y luego las estiré en cilindros. Los enrosqué uno en el otro en forma de trenza y presione los picos para que quedaran unidos.
Mientras tanto se ha de tener el horno preparado a 180º, no hace falta que vaya más fuerte. Y se hornea unos 45 minutos. Hasta que esté hecho y dorado. Se puede clavar una aguja para comprobar.
Cuando se saca del horno se pinta en caliente con aceite y se deja enfriar en una rejilla.
Hay que esperar para comérselo, pues muy caliente puede sentar mal.
Y a disfrutar...
jueves, 18 de abril de 2013
LOMBARDA CON PASAS Y PIÑONES
Ingredientes (para 2 personas)
- 1/2 lombarda
- 1 puñado de pasas
- 1 puñado de piñones
- 2 ajos
- 1/2 cucharadita de pimentón dulce
- sal
- aceite de oliva para rehogar
Cómo se hace
La primera vez que vi esta receta me pareció un invento un tanto extraño, no confiaba demasiado en la combinación de sabores. Pero fue hacerla una vez y convertirse en una de mis favoritas a la hora de cocinar lombarda. Primero te sorprenderá lo bien que encajan los sabores de la lombarda y los piñones, y después los ricos contrastes del dulce de las pasas, el picante del ajo. Parece mentira, pero funciona ¡y de qué manera!
Troceamos la lombarda en cuadros de unos 2 cm, la lavamos y la ponemos a cocer en agua hirviendo con sal durante 15 minutos. Después la escurrimos y la reservamos.
En una cacerola con el fondo cubierto de aceite tostamos los piñones durante un par de minutos, añadimos el ajo cortado en finas láminas y lo dejamos todo junto hasta que empiece un ligero color dorado. Retiramos la olla del fuego y añadimos el pimentón, las pasas y la lombarda. Lo volvemos a llevar al fuego y lo rehogamos todo junto durante 5 minutos. Servir caliente o templado.
miércoles, 17 de abril de 2013
LOMBARDA CON MANZANA
Ingredientes (para 2 personas)
- 1/2 lombarda
- 1 manzana
- 1/2 cebolla dulce
- 2 cucharadas de vinagre de arroz
- aceite de oliva para rehogar
- sal
Cómo se hace
Aunque esta bonita receta, típica madrileña, se convirtió en un clásico de Navidad, no es necesario esperar tanto para disfrutarla. Es tan sencilla y fácil de hacer que bien puede convertirse en un clásico diario, siempre que sea temporada,claro.
Comenzamos cortando la lombarda en cuadrados de unos 2 cm, la lavamos y la ponemos a cocer en agua hirviendo con sal durante 15 minutos. La escurrimos y la reservamos. Con este tiempo de cocción conseguimos una textura crujiente, la cantidad no mengua y no amarga.
Mientras, picamos media cebolla dulce lo más fina posible. Y pelamos y picamos la manzana en cuadraditos de 1 cm más o menos. En una olla ponemos a rehogar juntas la cebolla y la manzana, no es necesario añadir mucho aceite, basta con que cubra el fondo. Esto tardará unos 10 minutos, hasta que veamos que la manzana está completamente blanda. Después añadimos la lombarda y dos cucharadas de vinagre de arroz. Lo rehogamos todo junto durante 3 minutos y ya tendremos lista una comida tan nutritiva como visualmente atractiva, ya que la combinación del morado y el amarillo hacen que este platillo sea totalmente irresistible.
martes, 9 de abril de 2013
SOUFFLE DE APIO CON MANZANA Y QUESO AZUL
Ingredientes (para 2 personas)
- 150 grs de apio
- 1 manzana
- 50 grs de harina
- 250 ml de leche
- 3 huevos
- 40 grs de queso azul
- 35 grs de queso emmental
- 2 cucharadas de aceite de oliva
Cómo se hace
Empezamos por precalentar el horno a 200ºC, que si no luego se nos olvida. Pelamos la manzana y la cortamos en dados de 1 centímetro más o menos. Lavamos y pelamos el apio. Separamos las hojas de los tallos, en el caso de que te queden hojas, cortamos los tallos en rodajas finas de unos 2 milímetros de grosor y picamos las hojas.
En una sartén con el fondo cubierto de aceite de oliva salteamos la manzana durante 3 minutos. Añadimos los tallos de apio, lo salteamos 5 minutos y añadimos las hojas de apio, salteándolo todo junto 2 minutos más. Total 10 minutillos de nada. Finalmente añadimos los quesos y un chorrito de leche para ayudar al queso a derretirse. Una vez derretido el queso, lo probamos y salpimentamos al gusto en caso de que haga falta. Lo retiramos del fuego y lo reservamos.
El soufflé debe llevar un total de 75 grs de queso. En esta ocasión usamos de dos tipos, porque el queso azul tenía un sabor muy intenso y hubo que suavizarlo con el emmental. Pero si no, no es necesario.
Ahora ya empezamos con la masa. Separamos las claras de las yemas de los huevos y comenzamos a batir los ingredientes en este orden: primero las yemas, luego la mantequilla derretida, la harina y el resto de la leche. Finalmente añadimos las verduras que teníamos reservadas.
En un cuenco aparte montamos las claras a punto de nieve. Una vez listas las añadimos a la masa y lo vamos mezclando con suavidad, hasta que queden totalmente integradas.
Engrasamos el molde o moldes que vayamos a usar y lo espolvoreamos de harina. Vertemos la masa y lo horneamos de 20 a 25 minutos a 200ºC. Para saber cuando está hecho, utilizamos la clásica brocheta de metal, pinchamos y si sale limpio, pues ya está hecho.
Para que te quede tan bonito como el nuestro, el truco es dejar que se haga la costra de arriba hasta que tenga un bonito color dorado y después cubrirlo con papel de aluminio para que no se queme. Si colocas el papel de aluminio desde el principio, lo más probable es que la masa aún cruda, se quede pegada al papel, ya que sube muy rápido.
Lo mejor de esta receta, es que basta con mantener la proporción de los ingredientes (300 grs de verdura, 75 de queso, etc.) para hacer riquísimos soufflés de todas las verduras que se nos ocurran. Aquí van algunos de mis favoritos:
- Berenjena y pimiento rojo con queso curado. Aquí puedes sustituir un poco de leche por salsa de tomate. Y añadir una pizca de romero. Riquísimo.
- Cebolla con gorgonzola y a veces pasas.
- Coliflor y brócoli con queso fresco o queso crema. En este caso, tienes que batir el queso junto con las yemas, en vez de intentar derretirlo en la sartén.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
